La recuperación de escenarios que llevaban más de una década sin soluciones definitivas ha sido presentada por la Alcaldía de Johana Aranda como uno de los principales resultados de sus primeros 1.000 días de gobierno.
Sin embargo, conviene poner las cosas en contexto. Las Piscinas Olímpicas de la calle 42, el Parque Acuático , la concha Acústica y otras obras que hoy destaca la administración municipal no surgieron de cero ni fueron concebidas exclusivamente durante el actual gobierno. Se trata de proyectos cuya historia, planeación y gestión se remontan a administraciones anteriores.
La administración de Aranda ha tenido participación en la recuperación, ejecución y culminación de estas obras, un proceso que merece ser reconocido. Pero presentar su resultado únicamente como un logro de la actual Alcaldía deja por fuera una parte importante de la historia de estos proyectos.
Más que discutir quién se queda con el crédito, el debate debería centrarse en reconocer la continuidad institucional y establecer con claridad qué hizo cada administración para que obras que durante años estuvieron pendientes finalmente pudieran avanzar.
Porque las obras públicas no empiezan ni terminan con un periodo de gobierno: tienen una historia que también merece ser contada.
La Historia
En el caso del Complejo Acuático de la calle 42, el problema se remonta a la administración de Luis H. Rodríguez, cuando se destruyó el antiguo escenario para los Juegos Nacionales de 2015. Posteriormente, durante el gobierno de Guillermo Alfonso Jaramillo, después de los procesos relacionados con el siniestro, se gestionaron recursos y se dejó proyectada la reconstrucción. Durante la administración de Andrés Hurtado Exjefe político de Johana Aranda el proyecto continuó, tuvo modificaciones y aumentó su costo. Finalmente, fue puesto en funcionamiento en abril de 2025 durante la administración de Johana Aranda.
Por eso, decir simplemente que “Johana Aranda recuperó las piscinas” omite una parte importante de la historia: la obra fue el resultado de un proceso que atravesó varias administraciones.
Con el Parque Centenario ocurre algo similar. La recuperación fue anunciada y contratada durante la actual administración, pero los recursos y antecedentes del proyecto también vienen de decisiones tomadas antes de la llegada de Aranda. Además, las obras continuaron en ejecución durante 2025 y 2026.
Reconocer lo que una administración ejecuta no significa borrar lo que hicieron las anteriores.
La ciudadanía tiene derecho a conocer quién diseñó el proyecto, quién consiguió los recursos, quién contrató, quién ejecutó, cuánto costó y quién finalmente lo entregó.
Los escenarios deportivos y culturales son de los ibaguereños, no de una administración particular.
cosa es inaugurar una obra. Otra muy distinta es atribuirse toda su historia.
Cuadro Cronólogico

Una


